Hace relativamente poco que he sido consciente que ya no pertenezco a la generación más joven. Y mira que lo he alargado... pero los que nacimos en torno a los años 70, que rondamos los cuarenta, aunque nos empeñemos en seguir saliendo, vestir juvenil y matenernos en forma; ni se nos tiene en cuenta en las políticas dirigidas a la juventud, más vale haber acabado los estudios y definitivamente estamos dentro de la Edad Media o medieval.
Lejos de vivirlo como una pérdida, me pregunto ¿de qué? Quizá quien haya tenido un físico inmejorable a los 20, tenga la sensación de empeoramiento y vejez, pero como no es mi caso, ni el de la inmensa mayoría, creo que los años proporcionan aplomo, seguridad y serenidad. Miren por ejemplo a Ana Obregón, Alvaro Muñoz Escassi o el mismo Iñaki Urdangarín.
Afortunadamente me rodeo de personas conscientes y orgullosas de su edad, que asumen el paso de tiempo algunas de ellas, del modo más gamberro y poco ortodoxo. Me recuerdan a la pandilla de los chicos y chicas Almodovar, que desafían a los años haciendo lo que les da la gana y sin ningún sentido del ridículo.
Me gusta como con la madurez deja de temblarte la voz ante "los mayores" porque ya no eres la más jóven de las reuniones de trabajo, desaparecen los complejos y se asumen los defectos con naturalidad. También me gusta percibir la distancia generacional de quienes les llevo diez o quince años, aprender de/con ellos/as y notar que estamos en mundos diferentes.
Y lo que me resulta más gratificante es como se va reduciendo la incertidumbre según pasan los años, porque la mayoría de los asuntos juveniles que antes te quitaban el sueño ahora te importan un bledo.
La vida está para ser vivida y no pensada.
En los manuales y cursos de comunicación, suele incluirse un capítulo específico para la escucha activa, como elemento clave para la mejora de las relaciones con las personas. Se menciona aquel proverbio de "tenemos dos orejas y una boca para escuchar el doble de lo que hablamos". Es curioso como las personas ajenas al conocimiento (que no a la sabiduría) aun reconociendo los aspectos teóricos, e incluso dominándolos somo capaces de fingir que llevamos a cabo una escucha activa y además vanagloriarnos de ello.
En ocasiones actuamos y hacemos lo siguiente:
- Asentir, mirar y aprobar conversaciones que nos importan poco o nada, haciendo creer a quien tenemos en frente que es de nuestro interés
- Hacer preguntas para aclarar dudas sobre lo que nos cuentan
- Esperar respetuosamente a que la otra persona acabe de hablar con intención de volverle a repetir lo que queremos decir sin tener en cuenta su punto de vista
- Utilizar recursos manidos de Ya,ya, entiendo... sin tener ninguna intención ni de entender ni de aprender.
En ocasiones los profesionales de lo psicoeducativosocial somos verdaderos expertos en quemar y boicotear las técnicas para con nosotros mismos. Aconsejamos, aprobamos, desaprobamos, damos lecciones, sermoneamos, interpretamos, pero nos olvidamos de acompañar a la persona que tenemos delante en su propio proceso.
Los maestros de reiki hablan de tener los principios de humildad, compasión y comprensión hacia los pacientes.
Ya tenemos tarea para el 2012, para el resto de la vida y para las próximas....
Perdonen la dejadez, el abandono y el descuido de este/nuestro espacio para la conversión en humor de los momentos cotidianos. La culpa es de facebook, del formato antiguo en el que se ha convertido este espacio y de tener perdida la contraseña sin saber como recuperarla. Convincente ¿no?. Me han abordado las ideas, pero no he encontrado el momento del desarrollo de la creatividad. ERRORRRR!!!
Ahora de nuevo, con el inicio del nuevo año, de este mágico 2012 me gustará recuperar el hábito y gusto por la escritura, como manera de parodiar, exagerar y sobrellevar algunas cuestiones absurdas del día a día.
Desde que Facebook me pregunta ¿qué estas pensando? me doy cuenta que he reducido los espacios propios de reflexión y tengo abandonada la narración más detallada, así que intentaré regresar a las buenas costumbres.
Leer que la última entrada se refiere al veraneo en el pueblo, ha provocado un choque mental en mi dimensión espacio temporal. Pasó el verano, el otoño y estamos casi en el ecuador del invierno.Gracias a facebook estoy al tanto de los gustos, intereses y aficiones de amistades de la Red. Es curioso que las redes sociales tienen la capacidad de acercarte a personas ajenas y alejarte de las más íntimas. Paradojas del siglo XXI.
FELIZ 2012 y que este nuevo año nos traiga momentos llenos de luz, amor y humor.
En el momento que hay que planear las vacaciones parece que tiene que ser igual o similar a ir a una agencia de viajes, buscar destino, hotel e invertir en descanso de tantas estrellas como podamos soportar. Se ha pasado de moda ir de vacaciones al pueblo, a casa de nuestra familia, a la nuestra propia o simplemente no alardear que además de pasar por el pueblo a dar una vueltecita tenemos veraneo pagado en algún lugar de la costa de cuyo nombre no quiero acordarme tipo Fuengirola, Torremolinos o Cullera.
Luego cuando llegamos al destino elegido, nos quejamos del servicio, de los precios, del hotel, que está a 100 metros de la playa pero con 107 escalones, de la humedad, del salitre, de la arena, de los guiris, de la comida, de la pulsera del todo incluido que fundamentalmente incluye lo que no nos gusta, de los atascos, de las tumbonas, de la falta de sombrillas, de los topmanta del paseo, del arroz pasado de la paella, de las camas, de las almohadas, del agua, que como la de Madrid ninguna...
Las ventajas de irse al pueblo, es que al ser destino conocido te permite descansar. Si además tienes casa el periodo de adaptación al nuevo espacio te lo saltas, y desde el minuto uno estas en absoluta disposición a las vacaciones. Disfrutas de todo que al verano se le exige, terracitas, tapas, piscina, reuniones, risas, siestas, y aún se permiten lujos de convidar y que te conviden.
Ahora con Internet las canciones del verano, las fiestas ibicencas, los gin tonics están al alcance de cualquiera, unido a la posibilidad de disfrutar de esar orquestas inolvidables que empiezan con pasadobles, siguen con La Oreja de Van Gothm, Shakira, Marta Sanchez, y acaban con Medina Azahara o AC DC; sin olvidar los clásicos populares del paquito chocolatero o la boooooooooombaaaaaaaaaa.
A quien piense que está pasado de moda veranear en lo pueblos, le sugiero que simplemente es ecológico, responde a un consumo responsable y además es una manera de potenciar el desarrollo rural y sostenible.
Me gusta el verano, me gustan sus noches, esas en las que el calor comienza a bajar casi a la hora que una tiene que levantarse para ir a trabajar. Me gusta como nos echamos a la calle, a los parques, a las terrazas. Me gusta como se aprovechan las tardes por la luz, o no,simplemente una se dedica a sestear o a no hacer nada. Me gusta el descanso que provoca el verano por el cambio de rutina, de actividad, por las cervecitas, las tapas, los kilitos de más... Me gustan las idas y venidas de las vacaciones, propias y ajenas, añorar a los compis, a la familia, a las amistades, celebrar la vuelta, los reencuentros, compartir fotos, anécdotas.
Me gusta los atuendos informales que nos permitimos en julio y agosto, las chanclas, las bermudas, los tirantes de silicona, los vestidos hippies, medio transparentes, la ropa interior como exterior, los moños altos, las camisetas sin mangas, los palabra de honor, las uñas de colores, la bisutería llamativa. Me gusta lo que luce la gente en una noche de verano, el tono dorado de la piel, las ganas de conversacion, las risas, la música fresca y facilona.
Me gusta ese espacio, que de pequeña destestaba, la siesta, indicador rotundo de que una se hace mayor. Me gusta que no haya nada que hacer, sobre todo en Andalucía, que se respete ese tiempo y se eviten las llamadas, visitas o interrupciones. Me gusta cuando se abren las ventanas para comprobar si corre fresquito y nos entusiasmamos con una pequeña brisa suave.
Me gusta que ahora cuando se acaba mi estación favorita, soy capaz de encarar el otoño y el invierno, sin tristeza, ni depresión postvacacional porque me subo al carro de quienes están con la alegría de incluir los jerseys, las prendas de abrigo y el frío en sus quehaceres. Me cuesta comprender y siento que no es mi tendencia natural, pero estoy dispuesta a aprender de quienes se sienten bien en cada una de las estaciones, y aprovechar lo mejor de ellas.
De momento, me quedo con mis vestiditos, sandalias y abanicos que aún quedan algunos días para su disfrute.
¿Qué tiene la romería del Rocío que aglutina a más un millón de personas? ¿Por qué gente sin tradición familiar se engancha a hacer el camino? ¿Qué pinta una hermandad rociera en Bruselas?
El final de una sevillana lo explica bien haciendo referencia a las emociones y sentimientos que se comparten y acaba diciendo "si usted o ha visto esas cosas, aunque se haya divertío, usted habrá visto la fiesta pero no ha visto el Rocío".
El camino del rocío es una manifestación colectiva de fe, de fiesta y de alegría, claro ¿por qué no? es una romería y por tanto un motivo de celebración. Se equivocan quienes van al Rocío a darse golpes de pecho, a llorar o a hacer penitencia. También se equivocan quienes retratan la romería a través de personajillos famosos que van de parranda y que hacen referencias cómicas al polvo del camino...
Cada persona vive su propio camino, es una representación de la propia vida y sin duda lo que hace que llene el corazón es compartirlo con personas que quieres o desconocidas que acabas queriendo por las emociones que se comparten. Se generan lazos especiales y se vive una dimensión espiritual y porque no religiosa que ahora está poco en alza pero que les aseguro es una medicina del alma.
Aludo a Jorge Gil, que por cierto tendremos el lujo de tenerle por aquí este fin de semana para diferenciar entre las personas de religión, enfrascadas en dogmas, rigideces y moral y personas religiosas dispuesta a buscar, experimentar y disfrutar esa dimension humana y superior que todos tenemos dentro.
http://yogaleganes.blogspot.com/8 de junio
El otro día mi amigo Manolo dijo algo que me hizo pensar y que coincide con lo que habían comentado profes del curso del Dirección y Gestión de Servicios Sociales, "Si no estás en las redes sociales, no eres nadie"..., entre esto, los servicios interactivos de algunos teléfonos públicos de sanidad y de hacienda y la obligatoriedad de hacer determinadas operaciones bancarias en el cajero, mi padre va a llevar razón, que cada vez le hacen más difícil la vida a los mayores.
Por otro lado, he experimentado como una niña de 8 años reconoce tu modelo de móvil y lo califica como "patata", peques expertos en juegos de móviles táctiles y niñas que incorporan a sus primeras palabras el término IPOD.
Ahora si una persona te cuenta que tiene un EPOC, en seguida piensas de que aparato tecnológico novedoso estará hablando, cuando se refiere exactamente a una enfermedad pulmonar obstructiva y crónica.
Hace un par de años los adolescentes se enganchaban y comunicaban a traves del messenger, y ahora quien no tiene cuenta en tuenti es bastante probable que se quede en casa porque no se enterará de ningún plan. Desde luego, las familias agradecerán las tarifas planas bien amortizadas y no las cuentas de teléfono que suponían importantes fuentes de conflicto.
En fin, que aun siendo resistente a los cambios, sobre todo por el esfuerzo y la pereza que suponen a veces, está claro que hay que estar al tanto para cuanto menos conocer de que habla la gente cuando chatea, escribe en muros, o twitea.
La entrada de hoy va dedicada a todas esas personas amantes de los animales, que han encontrado en ellos, el cariño, la dedicación y la pasión que ninguna persona les ha proporcionado. A aquellas personas, animalistas, que se llevan el disgusto con la mera sospecha de que pueda haber un perro abandonado, a quien hace del cuidado de sus bichos un modo de vida por encima de la suya propia, a una señora que conozco, con un humor de perros, que supongo que se lo habrán contagiado sus dos caniches, porque sino no se explica...
Algunos de ustedes conocen de mi en este aspecto y aun reconociendo mi desinteres por el mundo animal, me provoca curiosidad, respeto, e incluso admiración la entrega al cuidado de los animales domésticos en la sociedad actual.
Me pregunto como se le ocurre a una mujer que trabaja de sol a sol, con marido-hijo, hija preadolescente e hija en crisis previa a la preadolescencia, aumentar la familia ¡adoptando una perrita!!!. Como era de esperar la perrita es incontinente, llora y vomita en los viajes porque se marea. Comportamientos permitidos en el REINO ANIMAL castigados, censurados y motivo de discordia entre los humanos, sobre todo a partir de los 65 que hasta puede suponer la búsqueda de un recurso social...
Me asombra que un argumento común de las personas animalistas sea lo incondicional del afecto que reciben de sus mascotas, y hasta me da un poco de envidia, porque estoy segura que me pierdo un mundo de sensaciones, alegrías y porque no de cariño; pero también en favor de los animales, que aun no gustándome su contacto, soy sensible a su bienestar ¡lo que les toca aguantar por parte de sus dueñas y dueños!!! y más si como dicen acaban pareciéndose los unos y los otros, seguro que hasta algunos bichos salen perdiendo...
Es habitual que funcionemos con tópicos que en ocasiones consiguen encasillar a las personas por más que se esfuercen en demostrar lo contrario, que si los catalalanes son muy tacaños, que si en Madrid la gente es muy chula, que si en Andalucía la gente es abierta es dicharachara. Y basta contrastar un poco las creencias para que se nos caigan abajo. Doy fe que tengo una amiga catalana que es desprendida, generosa y hasta en ocasiones bastante manirrota para con los demás, que conozco más de un/a "malafollá" que tiene la gracia perdida aún habiendo nacido pasando Despeñaperros y que en Madrid si tenemos chulería, simplemente es porque podemos...
Pues bien, la impresión que me traigo de la gente que he visto en Londres, y que no me atrevo a llamar londinense, porque hay tal variedad de personas que hasta dudo si había alguien nativo, es que es gente amable, educada, simpática, acostumbrada a tratar con todo el mundo, muy respetuosa y extremadamente cívica. Sorprende que sin apenas papeleras por la ciudad, las aceras estén superlimpias, sin chicles, escupitajos o heces caninas.
Frente a la idea preconcebida sobre lo aburrido del caracter inglés, me ha sorprendido comprobar como se reunen al finalizar la jornada de trabajo a tomar una cervecita, que si no fuera porque faltan las tapas, pues tambien es una costumbre muy nuestra. La gente charla en los pubs, se ríe, salen de fiesta el sábado y desde luego esa imagen gris y lánguida de la gente inglesa que necesita disfrutar al venir a nuestro pais, yo no la he percibido. Puede que influya, que han sido cuatro días de sol, donde la gente estaba literalemente echada a la calle, pero vamos que no me ha dado la sensación que les falte alegría ni ganas de pasarlo bien.
Creo también que mi impresión positiva, idílica y mágica de Londres está muy mediatizada por el equipo con el que he compartido el viaje, que como la selección española campeona del mundo está repleto de buenas personas, que mirán por el interés común sin renunciar al derecho individual y con una dosis extraordinaria de respeto y cariño.
Doy gracias a la vida y al destino por formar parte de este equipo.
Un viaje de cuatro días a Londres es suficiente para comprobar como los años empleados en el estudio de inglés, el esfuerzo por entender las canciones, sintonizar la tele de Vaughan y demás, caen en saco roto en cuanto escuchas hablar a las personas nacidas en el Reino unido. La sensación es que bastante tienes con mirar a su cara a ver si entiendes algo más de lo que intenta explicarte con palabras, y finalmente acabas con un estupendo inglés digital, como dice Andrés, en el que señalando con el dedo una es capaz de hacer entender lo que quiera.
Me pregunto ¿hasta cuando puede una proponerse aprender ingles o directamente es misión imposible? Varias teorias y estudios contradictorios en torno a la capacidad de aprendizaje de las personas. Hay, como en casi todo, tantos argumentos a favor como en contra con respecto a la posibilidad de aprender a lo largo de toda la vida o por el contrario dejar de esforzarnos porque nuestra capacidad es limitada en la edad adulta.
Yo personalmente me apunto al "Creer es crear", y me parece que cuando alguien cree, avanza, supera y evoluciona, y cuando no, pues por algo será...
En cualquier caso, desconfíen de los niveles medio de inglés, de la que escribe y de un porcentaje alto de su entorno.